🕊️ Un acto que deja huella
Desde aquel día, la cafetería Oak & Maple cambió un detalle en su cartel de bienvenida.
Sobre la puerta principal, ahora se lee:
“Respeto primero. Siempre.”
El barista, testigo directo del suceso, cuenta que la directora volvió una semana después.
Pidió el mismo café, se sentó en silencio y sonrió al ver el nuevo cartel.
—“¿Le gusta, directora?” —preguntó él.
—“Mucho,” respondió ella. “Ojalá más lugares sirvieran respeto antes que café.”